Formas sencillas de evitar la sequedad ocular

por | Nov 21, 2022 | Salud visual | 0 Comentarios

¿Qué es la sequedad ocular o el ojo seco?

La sequedad ocular afecta a entre el 10 y el 30% de la población, pero, ¿qué es exactamente? A pesar de no ser considerada una enfermedad grave, sí que puede generar molestias continuadas, afectando principalmente a las personas de mayor edad.

El ojo seco es una enfermedad leve que no tiene cura, aunque es cierto que sus molestias y causas se pueden paliar, en la mayoría de los casos. Es importante que, en caso de padecer sequedad ocular, se trate adecuadamente, ya que podría desencadenar otras enfermedades más severas de difícil tratamiento.

Los síntomas de esta patología son muy sencillos de observar. Picor ocular, sensación de hinchazón, mayor sensibilidad ante la luz, ojos rojos o molestias, empeoramiento de la visión, mucosidades anormales… Todo esto se genera por la baja producción de lágrimas o la fácil evaporación de las mismas. El tratamiento es sencillo en los casos más leves y suele implicar la aplicación de lágrimas artificiales o pomadas hidratantes. En los casos más agudos requiere un buen diagnóstico de la causa porque los tratamientos serán más complejos.

Las causas del día a día que te pueden provocar sequedad ocular

En el día a día realizamos ciertas tareas que pueden dañar nuestra salud ocular. Realizando unos sencillos cambios, puedes intentar prevenir el sufrir de ojo seco. De todos modos, si sientes que pequeñas modificaciones en tu rutina no bastan para mejorar la situación, puedes ponerte en contacto con nosotros.

Factores ambientales

El aire que nos rodea puede agravar la situación de nuestros globos oculares. Por ello, es importante intentar que las corrientes de aire se dirijan directamente a ellos, evitar ambientes con humo, con partículas en suspensión o con aire con falta de humedad. Las zonas con aire acondicionado o calefacción continua también suponen un factor de riesgo.

Exposición directa al sol

Es importante el uso de gafas de sol para crear barreras entre los rayos solares, corrientes de aire y tus ojos.

Exposición directa a las pantallas

La exposición continuada a pantallas digitales también es una causa común de esta dolencia. Cuida tu salud visual realizando descansos entre períodos largos de trabajo, coloca la pantalla del ordenador en posición más baja que tus ojos y acuérdate de parpadear.

Uso excesivo de lentillas

Las lentillas pueden alterar la lágrima. Usarlas durante demasiadas horas al día, no cambiarlas con la frecuencia necesaria, no usar los productos adecuados para su limpieza y olvidarse de hidratar los ojos diariamente son prácticas que aseguran problemas a corto y largo plazo en los órganos de visión. Es muy importante revisar con frecuencia los ojos mientras se usan lentes de contacto. Las revisiones realizadas por los profesionales nos garantizan el poder usar con mayor seguridad las lentillas protegiendo nuestros ojos.